El antecesor a “The Thin White Duke”

Entre los personajes de Bowie “Ziggy Stardust y “The Thin White Duke” (El Delgado Duque Blanco) hay un personaje breve que Bowie creó que estuvo demasiado ensombrecido por la magnitud de sus personajes anterior y posterior.
Se trata de “Halloween Jack”, el personaje de su disco Orwelliano de 1974 “Diamond Dogs” donde la obra de George Orwell “1984” es protagonista.
Cuando Bowie comienza con este personaje, estéticamente no sufre ningún cambio radical respecto al de Ziggy, sigue teniendo el pelo naranja en punta, su vestimenta sigue siendo estrafalaria y no ha colgado las plataformas… (hasta la posterior gira del disco donde ya enseña el cambio) por eso la gente lo confunde con Ziggy.
H.J suele llevar un mono rojo, un aro colgado de una oreja en plan pirata, el ojo vendado en parche y un pañuelo al cuello, a veces aparece con un sombrero andaluz (como en el interior de la portada del disco)

“Halloween Jack” durante la grabación del vídeo “Rebel Rebel” y su posterior aparición televisiva.

George Orwell y su “1984”

Su banda de acompañamiento “The Spiders From Mars” ya había desaparecido (Tony De Fries, el nuevo manager de Bowie se había encargado de ello), y ya contaba con nuevos músicos.
David se había apartado de las giras y se encontraba inmerso en varios proyectos, bandas sonoras, etc… pero lo que más ilusión le hacía era crear una obra teatral.
Bowie completamente fascinado por la obra distópica “1984” de Orwell quiso adaptarla a los escenarios teatrales y pidió permiso a la viuda de Orwell, pero la viuda le negó los derechos.

Sus otros proyectos pasaron a un segundo plano ya que Bowie estaba creando su nuevo álbum de estudio llamado “Diamond Dogs” (Perros de Diamante) y cuya portada diseñada por el gran ilustrador belga Guy Peellaert a partir de unas fotografías de Terry O´Neill fue censurada porque aparecía Bowie como un ser híbrido con los genitales de perro a la vista, RCA les obligó a difuminarlos con areógrafo (ahora esa portada con los genitales originales vale un dineral).

Portada sin censurar y con los genitales a la vista.

El ilustrador y Bowie muestran orgullosos la portada sin censurar.

Bowie de pequeño leyó “Strange People” (Frank Edwards) y le marcó toda su vida, trataba sobre las malformaciones en el ser humano y cuyas extrañas morfologías apartan a esos seres de la sociedad. Todos esos temas los aborda en este nuevo disco y en la portada (y también por eso interpretó más tarde también la obra teatral “El Hombre Elefante”).

Otra obsesión de Bowie era que estaba fascinado por las visiones apocalípticas, con el desmoronamiento de la sociedad, la ilusión de la falsa felicidad en las masas y el control del gobierno de la población.

“Diamond Dogs” era su álbum más político hasta el momento. Este disco se basaba en sus experiencias por las giras en EEUU y la Unión Soviética. En la crisis económica mundial que se acercaba, y en la violenta delincuencia existente de bandas callejeras, todo visto desde un prisma ultra punk.
Ya Bowie se había adelantado a la visión de películas como “The Warriors” (1979)

Este disco tiene un temática, es una mirada hacia atrás a los 60 y 70 y un álbum muy político, MI PROTESTA. Hoy en día hay que ser más sutil con las protestas que antes. No le puedes sermonear a la gente. Tu postura tiene que ser casi de indiferencia. Hoy en día hay que ser super frío. Este álbum significa más que nada de lo anterior”. (David Bowie 1974)

“Diamond Dogs” no fue recibido con una lluvia de aplausos, no tenía la pegada inmediata anterior de sus otros trabajos, la gente quedaba desconcertada al principio, y la reacción del público fue bastante dispar. La visión del álbum sobre la decadencia del ser humano, la desesperanza y su tenebrismo acongojan entre ritmos de rock rápido abrasivo y el mensaje de Bowie atisbando el futuro con un Gran Hermano fascista se antojó al público como pretencioso.

David Bowie aunque con éxito a sus espaldas no era la estrella que su manager, De Fries, le quería vender a la RCA y necesitaban éxito comercial. Así que se veían con el deber de salir a la carretera y promocionarlo. Empezó pues a organizar la gira de “Diamond Dogs” en Nueva York, y mientras, se dejaba caer de forma incógnita por el “Apollo” Neoyorkino en Harlem empapándose de toda la música Soul posible, que sería el eje sonoro en su siguiente álbum “Young Americans”.

Siempre que voy a NY, voy al Apollo en Harlem. La mayor parte de los Neoyorkinos tienen miedo de vivir allí si son blancos, pero a mí me encanta y la música es increíble. He visto a The Temptations y The Spinners todos juntos en la misma semana y la que viene veré a Marvin Gaye “(David Bowie 1974)

David Bowie en uno de los escenarios de su gira “Diamond Dogs”.

Bowie fue el primer músico que unió concierto y teatro a través de una escenografía potente recuperando ideas de los Ballets Rusos de principios del siglo XX, pero centrando la atención en el músico y no en el bailarín o el actor, y fue en esta gira de “Diamond Dogs”. Se trataba de interpretarla como un musical.

“Una parodia musical basada en la muerte masiva de decenas de miles de personas”
(David Bowie)

Bocetos de Bowie de “ The Hunger City”.

La gira era un show de casi una hora repleto de coreografías y todo ensayado al milímetro, donde el escenario construido por el prestigioso Jules Fisher pero financiado y diseñado por Bowie, emulaba a una metrópolis “Hunger City” (ciudad del hambre = el Manhattan de los años 70), en plena decadencia poblada de ratas y a punto de extinguirse, de una gran brutalidad apocalíptica inspirada en la película “Metropolis” de Fritz Lang y en la novela “Wild Boys” de William Burroughs.
Un escenario repleto de telones donde aparecían pintados rascacielos afilados y amenazantes, un gran puente por donde deambulaba el personaje de Bowie Halloween Jack y una mano gigante.

Maqueta de “Hunger City”.

Los personajes de la coreografía (pandilleros matones) te llevan directamente a los chicos violentos de “La Naranja Mecánica” de Kubrick que van sembrando el pánico mientras van en patines chirriantes (por la falta de aceite para la lubricación) porque en una ciudad sin recursos no hay medios de transporte. Todos ellos son muy delgados por la escasez de alimentos y van con el pelo pintado de colores estrafalarios (todos podían ser Sid Vicious).

Boceto de Bowie sobre sus “Wild Boys” en la “Hunger City”.

David Bowie junto a William Borroughs.

El sonido era agresivo influenciado por bandas como The Stooges o los Rolling Stones.
Todos los temas del disco estaban llenos de complejidad y creatividad.
El tema final “Rebel Rebel” trata sobre la ambigüedad sexual y Bowie se sitúa una vez más al lado de los inadaptados por una sociedad que les margina por su condición sexual apoyando siempre a los freaks en general:

“¡ey!, ¡no estais solos!

Desgraciadamente no hay muchas  imágenes en directo de la gira de “Diamond Dogs”, solo fragmentos aquí y allá que aparecen en el documental “Cracked Actor” porque parte de ese documental se estaba grabando cuando Bowie estaba en esa gira.
La razón por la que Bowie no quiso grabar esa gira completamente fue probablemente porque estaba sumergido en un terrible dolor interior de una fragilidad extrema (exceptuando los dos conciertos que se grabaron en el “Tower Theatre” de Philadelphia, aunque no fueron los mejores porque al ser de los primeros, los bailarines no estaban completamente compenetrados).

Escenas del documental “Cracked Actor”:

“Time” en su gira de Diamond Dogs en directo:

Para horror de sus seguidores en esta gira Bowie ya había acometido su primer cambio radical estético y aparecía con el pelo liso con raya en medio, pantalones de pinzas rectos con tirantes y zapatos planos de cordones.Los conciertos de la gira se dividían en dos actos y Bowie no dejaba al resto de  la banda que se les viera plenamente en el escenario si no que los dejaba apartados dando prioridad a la coreografía.

Según avanzaba el concierto, los efectos eran cada vez más rápidos y fuertes, aparecían cuerdas donde los bailarines  (chicos salvajes) ataban a David, y hasta se podía ver un cuadrilátero de boxeo y a un David con los guantes de puestos, había juego de espejos y una mano gigante negra que se convertía en escalera y Bowie desaparecía sin dejar rastro y sin hacer ningún bis a pesar de la aclamación del público.

(escenas de la gira de “Diamond Dogs”)

La gira fue un éxito, pero también tuvo altos costes por los gastos del escenario.
RCA aprovechó el tirón de la gira y sacó el disco doble en directo “David LiveMientras, Bowie se mudaba a Philadelphia y se preparaba para grabar su siguiente disco (“Young Americans”) en el legendario Sigma Sound Studio famoso por el sonido R&B.
Bowie reunió a una gran banda, que al principio tenían prejuicios de tocar con él esperando encontrarse a un Bowie marciano con plataformas y textil de corte galáctico. Pero a medida que fueron ensayando en el estudio, las dudas de los músicos se disiparon. Entre aquellos músicos se encontraba el guitarrista Carlos Alomar y el batería de Sly & The Family Stone (Andy Newmark).
Las grabaciones de “Young Americans” fueron complejas, David exigía el máximo y componiendo dejó impactado al resto por su innovadora y avanzada forma de escribir y cantar.
Bowie quedó muy complacido con el álbum. No es un álbum conceptual, es una colección de cosas, y sin tener una banda fija había hecho todo el trabajo él solo y fue muy agotador y haber conseguido todo eso, le llenaba de orgullo.

Es un impulso emocional. Es uno de los primeros álbumes que hago que conlleva un impacto emocional. No hay un concepto a la vista y ahí es donde yo pensaba que estaba mi área como compositor, pero obviamente he cambiado. Cuando terminé el álbum pensé: Dios mío, ¡soy un escritor distinto!, hasta que no lo reúnes todo no sabes que lo tienes, todos esos trozos… Pero luego se escucha completo y resulta obvio que he cambiado mucho. Cada vez que escucho un álbum acabado me impresiono y pienso “wow” ¿ahí es donde estoy ahora?”.(David Bowie)

Bowie se quedó en Estados Unidos y se mudó a L.A donde estaba planeando el siguiente paso. “The Thin White Duke” se avecinaba.

“Sé que algo ha llegado a su fin cuando deja de divertirme, por eso cambio tanto, nunca me ha parecido muy sensato mantenerse en una vena de éxito si se está duplicando constantemente”(David Bowie).

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